Pastel del abuelo

Mi abuelito desde luego que no fue un hombre moderno. Jamás se acercaba a la cocina sino para picotear un tentempié o sacar algo de la nevera, pero para nuestro regocijo en ocasiones se ponía el delantal, manos a los fogones y nos preparaba el que alguien acabó bautizando como “pastel del abuelo”. Nadie lo preparaba más que él, y hay que reconocerle que tras años de práctica lo bordaba. Si de pequeñita hubiera tenido un smartphone ahora tendría cientos de fotos suyas en todos los filtros y tonos, pero de aquellas nos pasábamos las vacaciones subiendo encinas, nadando en la piscina, pedaleando en bicicleta, proyectando aventuras y esperando a que dieran las 6 de la tarde para poder llamar al fijo a algún amigo. Así que me quedo con el recuerdo de verle removiendo cacerolas, cigarro siempre en boca y ahuyentando a todos los minibuitres que nos acercábamos a la cocina a cotillear. Esta sencillísima receta aparece por los recetarios de medio mundo, pero seguro que nadie la prepara tan rica como lo hacía él.

El pastel del abuelo viene siendo un “Pastel de patata“. Su origen es…a saber, pero se hizo muy popular entre los británicos, donde se le conoce como “Cottage pie”, denominación que hace referencia a las viviendas rurales de esa isla. Se popularizó a partir del siglo XVIII, momento en el que la población más pobre de Gran Bretaña empezó a consumir la patata como alimento cotidiano. El éxito de esta receta radica en que con muy poca carne, que incluso pueden ser sobras de un asado (por ejemplo), y con un ingrediente tan barato como la patata, se prepara un buena cantidad de comida deliciosa para alimentar a una gran familia. La patata, presentada generalmente en forma de puré o finamente laminada, se enriquece absorbiendo los sabores del resto de ingredientes y el resultado es redondo. Cabe también mencionar que la textura de esta receta permite que pueda ser consumido por toda la familia, desde infantes apenas dentados a mayores (también apenas dentados), cuestión ésta muy interesante para aquellas abnegadas madres de familia con tan pocos recursos.

Es un plato muy rápido, sencillo y barato de hacer, así que menos rollo y más manos a la obra. ¡Espero que os guste! 🙂

PastelAbuelo
INGREDIENTES:

1.- Básicos:

  • Dos patatas medianas peladas y cortadas en rodajas
  • 300 gramos de carne de res picada (yo prefiero comprar la pieza para limpiarla y picarla en casa)
  • Un huevo
  • Un poco de queso de tipo gallego (o doble crema; que derrita bien)
  • Medio vaso de pulpa de tomate triturada
  • Media cebolla finamente picada
  • Un chorro de limón
  • Un diente de ajo
  • Sal, pimienta negra molida
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Dos hojas de laurel

2.- Ingredientes opcionales pero muy recomendables:

  • Un chorretín de vino tinto
  • La punta de una cucharadita de café de cúrcuma
  • Media cucharadita de café de pimentón de la Vera en polvo
  • Una pizca de orégano
  • Una cucharadita de café de mostaza
  • Un par de aceitunas negras finamente picadas
  • Un poco de cilantro fresco bien picadito

MENAJE:

  • Una cacerola mediana
  • Una fuente mediana
  • Una sartén grande (y una tapa)
  • Un pirex de tamaño mediano

PREPARACIÓN:

Llevar a ebullición agua salada con una hoja de laurel, y cocer las patatas hasta que estén tiernas. Colar y llevar a la fuente. Preparar una vinagreta con el limón, un poco de aceite, mostaza, ajo machacado, aceitunas, cilantro y sal y aliñar las patatas. Reservar.

Pochar en la sartén la cebolla con un chorro de aceite, salar y especiar con la pimienta negra, el laurel, el orégano, la cúrcuma y el pimentón. Remover y dejar 5 minutos tapado a fuego medio.

Añadir la carne picada, el tomate y el vino. Rectificar de sal, tapar y dejar cocerse a fuego medio hasta que los ingredientes estén listos y se haya reducido el líquido de la salsa (no tiene que quedar seco, pero tampoco caldoso).

Precalentar el horno a 180ºC.

Montar el pastel en el pirex:

  • Primero cubrir el fondo con todas las patatas.
  • A continuación la carne picada.
  • Cubrir con el queso
  • Regar con el huevo bien batido

Introducir en el horno a 175ºC, hasta que el huevo esté cuajado y algo dorado.

Retirar y comer-devorar caliente. Nosotros lo acompañamos de una ensalada fresquita de rúcula, rábano y manzana.

Y ya está, listo calisto, ¡buen provecho! 😀

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Un comentario en “Pastel del abuelo

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