Operación bikini al garete, episodio 2: exquisitamente irresistible helado de vainilla y corteza de naranja

Érase una vez…En casa estamos divididos. Por un lado mi marido, Monstruo de los helados (lo reconozca o no, es un hecho tan sólido como que el sol se llama Lorenzo). Por otro lado yo, Monstrua de los sorbetes, fresquitos y mejor de fruta. No hay purismos ni fascismos helado-sorbísticos, pero sí una clara inclinación hacia uno u otro lado que hizo que durante meses compráramos tarrinas al 50-50. Para quien no conozca la diferencia, el helado está elaborado por lo general con leche, nata y huevos mientras que el sorbete únicamente con agua y glucosa. La textura del helado es más cremosa pero el sorbete es más liviano.

Hacía tiempo que quería prepararlos yo en casa por varias razones: curiosidad, ganas de experimentar y sobre todo por una cuestión de salud, pensando especialmente en la supervivencia a largo plazo del Monstruo de los helados, demasiado dado a acabar llenando el congelador de paletas de vainilla y chocolate. Un buen día y ante su sorpresa aparecí en casa armada con sonrisa de oreja a oreja y tremenda caja contenedora de la heladera de mis sueños. Estrené el invento con varios intentos frustrados de sorbetes, ricos de sabor pero que más se parecían a un cubo de hielo a prueba de dientes sanos que a un cremoso y ligero postre. Puede que si hubiera buscado recetas en internet en vez de creerme la más lista habría llegado a algo más aceptable o por lo menos más admitido socialmente, (aunque yo por cariño y cabezonería lo seguía comiendo). Estaba presta a proseguir mis indagaciones con los helados pero hubo un parón forzado por la decisión del Monstruo heladero a abandonar sus inclinaciones nutricionalmente suicidas. Pasaron varios meses hasta que un día hace poco abrí el congelador y….¡Zas! Paleta de vainilla y chocolate en todo mi morro. Decidí que eso me daba carta blanca para retomar mi labor culinaria y me puse manos a la obra, esta vez con receta de Lenôtre en mano en la que basarme y preparé esta delicia de perfecta textura, delicado sabor y por tanto apta para todos los paladares. Y olé.

Y sin más rollo ahí va la receta, ¡espero que os guste! 🙂

Image-1

INGREDIENTES:

  • 600 ml leche
  • 250 ml de leche Ideal
  • 150 ml de nata
  • 1 vaina de vainilla
  • Cáscara de 1 naranja (sin la parte blanca)
  • 200 gr azúcar
  • 5 yemas huevo

PREPARACIÓN:

  • Mezclar en un cazo la leche, leche Ideal y la nata. Abrir a lo largo la vaina de vainilla y raspar las semillas de su interior con ayuda de un cuchillo, echando semillas y vaina a la mezcla de líquidos. Finalmente añadir la cáscara de naranja, llevar a ebullición y una vez rompa a hervir apagar y dejar infusionar durante un buen rato.
  • Por otro lado blanquear las yemas y el azúcar con ayuda de unas varillas. Cuando estén listas agregarles poco a poco el líquido sin parar de batir, del que habremos retirado la cáscara de naranja (que descartamos) y vainas de vainilla (que reservamos para después).
  • Una vez obtengamos una mezcla homogénea devolver al cazo, volver a incorporar las vainas de vainilla y calentar a fuego medio sin parar de batir controlando que la temperatura no supere los 83ºC. Una vez alcanzado este punto apagar y dejar reposar hasta enfriar completamente; yo una vez frío lo dejé en la nevera durante toda la noche, leí que le viene bien ese tiempo de reposo.
  • Una vez frío (o al día siguiente) descartar la vaina de vainilla, verter la mezcla de helado en la heladera y seguir las instrucciones del fabricante hasta que nuestro helado esté listo.

Decir que está delicioso sería quedarme corta. Muy corta. Enana. ¡¡Está de muerte!! Resulta un perfecto postre en cualquier formato, solo, acompañado de unas fresas bien fresquitas o como la “guinda” de algún otro postre, aquí te doy unas ideas 😉 : peras al vino , crumble de frutas, un pie, tarta de zanahoria o un bizcocho de chocolate .

Y ya está, listo calisto, ¡buen provecho! 😀

Anuncios

5 comentarios en “Operación bikini al garete, episodio 2: exquisitamente irresistible helado de vainilla y corteza de naranja

  1. Pues parece que realmente le has cogido el tranquillo a lo de la heladera!! Y la operación bikini….¡¡con el frío que hace!! Ahora hay que acumular grasas para aguantar mejor las bajas temperaturas, jejjeje
    Ya llegará la primavera para desintoxicar!!

    1. ¡Exactamente! En estos meses este helado debería estar prescrito por el médico de cabecera: alegría p’al cuerpo, espíritu, paladar y para la báscula 😛 La primavera queda lejos todavía, para entonces ya pondré recetas de sorbetes detox 🙂 ¡Gracias por tu comentario, un abrazo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s