Danger, danger! Tarta de zanahoria altamente adictiva

Tras el pan de calabacín con esta receta conseguí volver a engañar a mi marido, declarado enemigo acérrimo de toda tarta, torta, bizcocho, pan, tartaleta o preparación más o menos esponjosa cuyo ingrediente principal fuera o fuese la zanahoria. No solo le gustó, sino que repitió un par de veces. Tres puntos, colega 😛 (Al gatito Dumas también debió de olerle a algo que él se comería porque por poco le hinca el diente…)

Esta versión de la requetearchipopular tarta de zanahoria que propongo aquí es resultado de mezclar y adaptar varias que llegaron a mis manos. Lo cierto es que recetas de tarta de zanahoria las hay a trillones, casi todas ellas introducidas con un “ésta es la receta más apetitosa, jugosa, deliciosa, etc.”. Esta abundancia no es de extrañar, si le echamos un vistazo a su larga historia…Aunque su auge es relativamente reciente realmente es un postre antiquísimo del que ya se encuentran evidencias en antiguos recetarios árabes (puddings de zanahoria en el siglo X) y europeos (siglo XVI). Durante la Edad Media los edulcorantes eran difíciles de conseguir o demasiado caros por lo que se substituían por zanahorias, con mayor contenido en azúcar que otras verduras (a excepción de la remolacha). El origen geográfico se lo disputan varias naciones por lo que ahí no entraré, pero lo indudable es que fue en Reino Unido donde se popularizó durante la Segunda Guerra Mundial, cuando en un momento de serios racionamientos de ingredientes las zanahorias sí abundaban. Este hecho junto con el ingenio de la población llevaron a extender el carrot cake por doquier hasta convertirlo en un delicioso habitual de pastelerías y cafés.

No sé si mi versión es la mejor pero lo cierto está tremenda por lo que sin más rollo ahí va la receta, ¡espero que os guste! 🙂

TartaNaranja

INGREDIENTES:

  • 175 gramos de harina de almendra
  • *100 gramos de harina sin glúten (o harina de trigo para
  • repostería)
  • 4 claras de huevo
  • 4 yemas de huevo
  • 150 gr de azúcar + 3 cucharadas rasas de azúcar
  • La ralladura de una naranja grande
  • El jugo de esa naranja
  • 280 gramos de zanahoria
  • Una pizca de sal
  • 100 gramos de mantequilla en pomada (retirar de la nevera al menos unos 40 minutos antes de empezar a preparar la tarta)
  • 20 gramos de polvo de hornear (levadura Royal)
  • 1 cucharadita de café de goma guar (solo si usamos harina sin glúten)
  • 1 cucharadita de café de bicarbonato
  • 1 cucharadita de café de canela molida
  • 3 cucharadas soperas de nata líquida
  • 1 chorretín de extracto de vaina

* Se puede substituir por 100 gramos de harina de avellana

PREPARACIÓN:
Precalentar el horno a 180ºC y engrasar el molde de la tarta.

Lavar, pelar y rallar la zanahoria muy, muy pero que muy finamente. Reservar.

Mezclar la harina de almendra, harina sin glúten, la canela, la levadura, la goma guar y el bicarbonato. Reservar.

En un bol batir la mantequilla junto con la 1/2 del azúcar hasta obtener una crema homogénea. Reservar.

En otro bol batir las claras y la pizca de sal con la otra 1/2 del azúcar del modo siguiente: agregando un tercio del azúcar cuando las claras formen algo de espuma , al rato otro tercio y luego el restante. El resultado no será un punto de nieve duro sino el “pico de pájaro”, que es cuando poniendo horizontal el batidor de varillas el merengue retenido en su extremo se arquea como si del pico de un ave se tratase pero sin llegar a caerse. Este punto nos garantiza la flexibilidad óptima para una incorporación adecuada de los ingredientes secos. Caso de duda respecto al punto: obtendremos un merengue brillante muy apetecible que no se caerá al darle la vuelta al bol. Reservar.

En un recipiente grande que asumirá todo el preparado batir con varillas ligeramente las yemas con las 3 cucharadas del azúcar. Sin parar de batir agregar la crema de mantequilla hasta homogeneizar todo, la ralladura y el jugo de naranja, la zanahoria, la nata y el chorretín de extracto de vainilla.

Finalmente añadimos el resto de ingredientes con una espátula y realizando movimientos envolventes de la siguiente forma: parte de la mezcla de harinas, parte de merengue, de nuevo harinas etc.

Verter la masa en el molde y hornear a 175° unos 40 – 45 minutos; estará lista cuando al introducir un elemento punzante en el centro salga sin grumos; ojo que es una tarta húmeda por lo que no deberá salir seco.

Retirar del horno, dejar reposar durante 10 minutos y desmoldar. Caso de optar por un relleno esperar a que esté fría para cortarla por la mitad con ayuda de un cuchillo afilado y rellenarla con la crema escogida.

A mi personalmente me parece deliciosa así sola, pero si se quisiera añadir un relleno o cobertura la crema de mascarpone con azúcar le va de cine.

Y ya está, ¡listo calisto! Buen provecho 😀

 

 

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