Albóndigas de pollastre y gravy freestyle (salsita de verduras)

Aquí va una versión de albóndigas algo más ligera que las convencionales de la cacerola; además al ser de pollo admite muchas salsas o aderezos distintos al que yo propongo, caso de no querer pararse a hacer la salsa de verduras. No son tan laboriosas y están bien ricas, por lo que son perfectas para cena con amigos e incluso para ofrecer como picoteo.

Yo (érase una vez), cuando residí en Manchester tuve la buena suerte de compartir casa con varias inglesas encantadoras con quienes descubrí lo maravilloso que es compartir una buena conversación SIEMPRE alrededor de un “cup of tea”, a cualquier hora. Como además una de ellas, Anne, cocinaba como los ángeles hubo nuevas incorporaciones a mi recetario. Gracias a sus orígenes pakistanís aprendí a cocinar el curry y el okra, pero algún que otro domingo organizaba un buen Sunday Roast casero delicioso. Desgraciadamente me fié de mi memoria cuando le pregunté el truco y no se me ocurrió apuntar la receta de su gravy (que era mortal), por lo que lo que hoy intenté fue una burda réplica de lo que ella nos ofrecía. Digamos que digo gravy “porque yo lo valgo”, porque mi versión es más bien una salsa de verduras convencional e improvisada, pero la que mola, mola 😉 El gravy en realidad es una salsa (muy anglosajona) por lo general preparada con los jugos que se obtienen de la cocción de los alimentos, normalmente carnes, a la que se le añade harina o maizena para mejorar la textura. En la actualidad se puede conseguir la versión carnívora o vegetariana en cubitos o gránulos, pero ninguna iguala al gravy de verdad.

PD. Llámese gravy o salista improvisada, hagámosle justicia: ¡estaba muy rica!

Sin más rollo ahí va la receta, ¡espero que os guste! 🙂

AlbondigasPollo

INGREDIENTES:

1.- Para el gravy freestyle:

1 y 1/2 cebolla entera con piel, bien lavada y cortada en cuartos
Una zanahoria bien lavada, con piel y cortada en tiras
Un tomate bien lavado y cortado en cuartos
Una ciruela pasa (opcional)
El hueso de la pechuga de pollo
La puntita de una cucharadita de café de cúrcuma (opcional)
Dos hebras de azafrán
Una hoja de laurel
Pimienta, sal
Un espesante : una cucharada sopera rasa de maizena o harina de trigo (opcional)

2.- Para las albóndigas:

Dos pechugas de pollo sin piel y trituradas (el hueso lo reservamos para el gravy)
Un poco de cebolleta fresca finamente picada
Un poco de miga de pan
Un chorretín de leche
Un huevo
La puntita de una cucharadita de café de cúrcuma (opcional)
La puntita de una cucharadita de café de pimienta de jamaica (o pimienta negra)
Un poco de orégano
Sal

PREPARACIÓN:

1.- Gravy freestyle:

En una olla llevar a ebullición agua con el laurel y las especias; una vez rompa a hervir echar el hueso de pollo. Salpimentar, tapar y dejar cocer a fuego mediano un rato, lo ideal es al menos media hora. Transcurrido este tiempo añadir el resto de ingredientes, tapar y dejar cocer hasta que la verdura esté tierna.

Una vez lleguemos a ese punto apagar el fuego y colar los vegetales y el pollo, reservando el agua de cocción.

Tirar la hoja de laurel y limpiar el pollo de los huesos, dejando la carne que pudiera contener.

En un vaso de batir (o licuadora) disponer la verdura y la carne del pollo. Agregar un poco del líquido de cocción y batir bien. Colar con ayuda de un chino, de un pasaverduras o si no se dispone de ninguno de estos dos utensilios (como yo) directamente por un colador de malla fina.

Obtendremos una pasta bastante espesa que diluiremos con algo más del líquido de cocción hasta obtener la consistencia deseada. Se podría ayudar a inferirle una mejor textura mezclándolo en una sartén con un poco de maizena o de harina de trigo, pero este paso es opcional.

Aconsejo no tirar el resto del líquido de cocción, que nos vendrá de perlas para arroces, cocción de carnes y como base para preparar una sopa 😉 Si no vamos a usarlo próximamente se puede congelar.

2.- Albóndigas:

Precalentar el horno a 200ºC y engrasar una bandeja de horno.

Sumergir la miga de pan en la leche y dejarla a remojo hasta que el pan esté bien blandito. Si no quisiéramos leche también podríamos usar parte del líquido que nos sobre del gravy.

En un bol disponer el pollo, la cebolleta, el huevo, el perejil y las especias. Escurrir el pan con las manos y añadir un poco. Salpimentar, mezclar todo bien con las manos y si viéramos que se nos quedó demasiado líquido añadir algo más de pan.

Ir tomando porciones de esta masa, darles forma redondeada con las manos e ir disponiendo las bolitas en la bandeja, dejando una pequeña separación entre ellas.

Una vez formadas hornearlas a 180ºC durante unos 15 minutos (el tiempo de cocción dependerá del tamaño de las bolas, pero suelen ser muy rápidas de preparar).

Transcurrido este tiempo retirar y servir calientes, mejor si caompañadas del gravy calentito.

NOTA:

Si no quisiéramos complicarnos con el gravy estas albóndigas están perfectas con un guacamole, con un pico de gallo y/o gratinadas con algo de queso.

Y ya está, listo calisto, ¡buen provecho! 😀

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