Un postre calentito para un día de perros: sopa de fruta

Terminar una comidita en días de verano y calorcito con una buena macedonia de frutas es todo un gustazo: fresquitas, sanas, ligeritas. Pasa que cuando lo que hay fuera de casa es un congelador, llueve, está oscuro y uno ya está pensando en adoptar un pingüino como animal de compañía, el término “fresquito” como sinónimo de postre no resulta tan apetecible. Como en casa no somos sexistas, racistas ni frutistas, y además el frío agudiza el ingenio hacemos el apaño y…¡voilá! Sopa calentica de frutas, ¡ñam!

Comentar, curiosidades de la vida, que llamar “macedonia” a esta archiextendida preparación frutívorísima tiene una base histórica. En efecto, el nombre con el que se bautizó proviene nada más y nada menos que de la creación político-militar de Alejandro Magno (356-323 a. C.), el Imperio Macedónico. Su mandato fue relativamente breve, tan solo trece añitos, pero le bastaron para lograr un vasto imperio donde se alternaron razas y culturas, idiomas, tradiciones, costumbres y religiones, un “cóctel” de pueblos y naciones que sirvió de modelo para que en el siglo XVIII se comenzara a emplear (leo que en Francia) el nombre de “Macedonia” para referirse a un conjunto de elementos heterogéneos, no solo en el ámbito gastronómico.

Sin más rollo histórico-festivo aquí va la receta. ¡Espero que os guste! 🙂

SopaFruta

INGREDIENTES:

Frutas de temporada (aquí doy unas ideas, son opcionales y cambiables):

  • Medio plátano
  • Una pera pequeña bien lavada y sin piel
  • Un melocotón pequeño bien lavado y sin piel
  • Un puñado de uvas bien lavadas
  • La corteza de 1/4 de naranja (sin la parte blanca)
  • 1/4 de naranja pelada (sin la parte blanca)

Especias para aromatizar la sopa (opcionales y cambiables según la disponibilidad):

  • La punta de una cucharadita de café de canela en polvo
  • La punta de una cucharadita de café de cúrcuma
  • Una semilla de cardamomo
  • La punta de una cucharadita de café de jengibre rallado
  • Unas hebritas de romero
  • Dos hebras de azafrán
  • La punta de una cucharadita de café de jengibre seco en polvo

Yo no le añado azúcar, pero si se quisiera recomiendo edulcorar con azúcar de caña o panela, sirope de agave, miel de abejas o directamente añadiendo un par de dátiles o ciruelas pasas a la cocción, que le dan un toque dulzón.

PREPARACIÓN:

En una cacerola llevar a ebullición el agua con las especias.

Cortar toda la fruta en lascas no muy grandes y añadir al agua una vez rompa a hervir.

Cocer a fuego medio hasta que la fruta esté tierna. En ese momento apagar y servir caliente.

Solo está muy rico, pero queda perfecto si acompañado de una bola de helado (¿vainilla?), de un trozo de bizcocho, de pan de maíz, de… Eso sí, caso de que sobre recomiendo retirar las cortezas de naranja, que tras unas horas de macerado podrían darle un sabor agrio a la sopa.

Sin más, listo calisto, fácil y rico. ¡Buen provecho! 😀

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s