Una de tapas de las de toda la vida: anchoas con queso

Es tarde, quiero-necesito una cena rápida, abro la nevera y me saluda un gremlin en cada balda. Necesito una inspiración súbita porque las siguientes opciones serán comerme el brazo o robarle el hueso a mi perro. Entonces apareces, gracias Dios mío, esa latica de anchoas del Cantábrico maravillosa que me trajo la mamma que tanto me mima y automáticamente abrí el baúl de mis recuerdos gastronómicos y visioné esa tapita tan española de anchoas con queso. Amén.

La anchoa es el resultado del tratamiento en salazón del boquerón fresco. Este animalito que me pirra es un pescado azul que vive a 100 metros de profundidad en los océanos Pacífico y Atlántico, así como en los mares Mediterráneo y Negro. Asciende a la superficie para alimentarse y reproducirse en los meses de primavera y verano (marzo-junio), cuando el sol calienta la superficie. En este momento adquieren el nivel más alto de grasa, su carne es más aromática y es el momento perfecto para su pesca. En España las zonas más “anchoeras” son la Costa Brava y sobre todo el Cantábrico, y es en una localidad de esta última, Santoña, donde uno de los muchos inmigrantes sicilianos que ahí llegaron como salazones, Giovanni Vella Scaliota, inventó en el año 1883 lo que hoy en día conocemos como conserva de anchoas en aceite. Fue tal su éxito que pronto le copiaron otros fabricantes. El proceso en sí es todo un arte que se demora hasta 8 meses, y creedme, cuando uno prueba una anchoa de las marcas tradicionales, mientras la degusta, la disfruta y llora de alegría, sí nota y la diferencia respecto a otras con animales de dudosa procedencia y procesado.

Sin más rollo ahí va la receta, ¡espero que os guste! 🙂

AnchoasQueso

INGREDIENTES:

Una rebanada de pan de tipo hogaza
Anchoas en aceite de oliva virgen
Queso fresco tipo Ricotta (Internacional), de Burgos o Requesón (España) o Cuajada (Colombia)
Una hoja grande de espinaca fresca bien lavada y picadita
1/4 de aguacate de tamaño pequeño
Unas gotas de jugo de limón
Una cucharadita de café de tomate fresco rallado
Sal, pimienta negra
Aceite de oliva virgen

PREPARACIÓN:

Tostar el pan por ambos lados (pero que no se quede como una suela).

En un bol disponer la espinaca, el tomate y el aguacate, aliñar con el limón, sal y pimienta y mezclar con un tenedor, machácandolo hasta obtener una pasta en la que todavía se noten tropezones de aguacate.

Cortar el queso en rodajas no muy gruesas.

Montamos la tosta: regar el pan con un poco de aceite de oliva y pinchar con un tenedor para que penetre bien en la miga, esparcir con ayuda de una cuchara la mezcla de espinaca-aguacate, el queso y finalmente las anchoas.

Y ya, listo calisto, 10 minutos de na’ y tenemos una tapa deliciosa. ¡Buen provecho! 😀

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3 comentarios en “Una de tapas de las de toda la vida: anchoas con queso

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