Pizza + Pie = Pizzipie (rústica) de camarones

Éranse una vez unos camarones que no querían estar solos, así que decidieron plantarse encima de una masa de pizza. Pero una vez encima pensaron que tenían frío, así que ¿por qué no cubrirse en forma de empanada gallega?. Cotillas ellos, no contentos con no poder vislumbrar lo que les rodeaba pidieron que se les hiciera unos agujeritos. Y así nació este “pizzipie” saladito. (Notita: Creo que una de las cosas que más me gusta de cocinar es cuando lo que acaba finalmente en el plato nada tiene que ver con lo que ibas a preparar inicialmente).

En cualquiera de sus formatos (pizza, empanada, pie), el uso de masas cocidas como base o como cobertor de viandas o vegetales se remonta a los inicios del empleo del pan por parte de la Humanidad. En el caso del formato “pizza”, si bien la versión moderna procede de la región de Nápoles (Italia), se tiene constancia del consumo de panes decorados con hierbas, especias y verduras en la Antigua Grecia (que fue la cuna de los panes blancos), y en la época de Darío I el Grande los soldados los acompañaban con queso fundido y dátiles. Las primeras empanadas eran panes rellenos, variante muy útil para pastores y viajeros, y más adelante evolucionaron a masas cocinadas al mismo tiempo que su relleno. Con el tiempo se perfeccionaron las recetas para obtener distintos tipos de masas, resultando en el calzone italiano, la empanada gallega o los Cornish pasties británicos. A América este formato llegó con los colonizadores.

Sin más rollo histórico-marujil os cuento la receta, ¡espero que os guste! 🙂

Pizzipie

INGREDIENTES:

Para la masa:

3/4 partes de una taza de harina de trigo integral para panadería (con alto contenido en glúten)
1/4 parte de una taza de harina sin glúten (la que yo tengo es una que se comercializa como mezcla de distintas harinas: tapioca, etc.)
Una cucharada sopera de levadura de panadería liofilizada
100 ml de agua tibia para disolver la levadura + unos 500 ml de agua tibia salada
Dos cucharaditas de café de azúcar
100 ml de nata líquida tibia
Dos cucharadas soperas de aceite de oliva virgen

Para los camarones:

Camarones (o gambas)
La punta de una cucharadita de café de cúrcuma
Media cucharadita de café de Garam Massala
Jugo de medio limón
Pimienta negra
Un poco de aceite de oliva virgen para saltear

Resto de relleno:

Salsa de tomate casera: tomate fresco, concentrado de tomate fresco (opcional), sal y orégano.
Queso de tetilla gallego o un queso suave semicurado que funda bien. Valdría una mozzarella, un queso doble crema o similar.
Queso parmesano
Unas hojas de albahaca frescas
1/4 de pimiento rojo

PREPARACIÓN:

NOTITA ANTES DE EMPEZAR: QUÉ SE PUEDE DEJAR LISTO CON ANTELACIÓN:

Si, como yo, no tenemos demasiado tiempo al mediodía podemos dejar preparados la mayoría de los componentes el día anterior; en el caso de los camarones es incluso mejor, porque al dejarlos macerando tantas horas toman un sabor muy rico. Así pues, yo dejé preparado el día antes el macerado de los camarones, la masa y la salsa de tomate:

1.- Lo ideal es dejar macerando los camarones unas horas e incluso de un día para otro.

2.- Si no tenemos tiempo de amasar el mismo día que vamos a cocinar, una opción -no ideal pero válida- es amasar la noche anterior. Tendremos que esperar a que la masa haya doblado su volumen, y entonces lo podemos refrigerar en nevera hasta el día siguiente. Incluso se puede tener congelada en forma de plancha, y se descongelará en un par de horas.

3.- La salsa de tomate la preparé la noche anterior. Una vez fría la metí en un recipiente con tapa y la llevé a la nevera.

1.- Los camarones

Pelar los camarones, extraerles los intestinos por la zona dorsal (si los tuvieran) y lavarlos.

En un recipiente mezclar los camarones con las especias y el zumo de limón.

Dejar macerando en la nevera al menos una hora, lo ideal sería una noche.

2.- La masa

En una tacita disolver el azúcar con los 100 ml de agua tibia. Añadir la levadura de panadería y dejar unos 10-15 minutos, hasta que empiecen a verse burbujitas.

Poner las harinas previamente mezcladas y tamizadas en el recipiente donde vamos a amasar. Darles forma de volcán y verter en el centro el contenido de la taza con la levadura.

Comenzar el amasado usando solo una mano. Cuando la mezcla pida más líquido añadir unos 100 ml del agua tibia, la nata y el aceite. Seguir trabajando, y cuando veamos que la masa tiene la hidratación necesaria pasarla a una superficie enharinada donde comenzaremos a trabajarla con las dos manos.

Esta parte de amasado tiene como finalidad desarrollar el glúten de la harina e introducir aire en la masa. Para ello la estiraremos bien con las manos, para traerla de nuevo hacia el interior y también la golpearemos contra la superficie varias veces.

Hay muchas técnicas pero todas son válidas cuando logran que la masa adquiera una superficie homogénea, bonita y que no se pegue a las manos.

Llegado ese momento le daremos forma de bola y la dejaremos levar en un recipiente tapado y lejos del fío y de las corrientes de aire hasta que doble su volumen.

3.- La salsa de tomate:

Lavar los tomates y cortarlos en daditos. Sofreírlos en una cacerola o sartén con un poco de aceite de oliva. Salpimentar, añadir la pasta de tomate (opcional) y aromatizar con un poco de orégano. Si viéramos que se nos está secando de más, añadir algo de líquido (agua o vino tinto). Cuando el tomate esté listo licuar o pasar por el pasapuré.

4.- CUANDO VAMOS A PREPARAR LA PIZZA:

Precalentar el horno a 200ºC.

Saltear los camarones en sartén antiadharente con un poco de aceite de oliva a fuego medio. Retirarlos del fuego cuando se haya evaporado el líquido que pudieran soltar.

Rallar o cortar pequeñitos los quesos y mezclarlos. Lavar el pimiento rojo, limpiarlo de semillas y cortarlo en tiras.

Tomar la masa. Enharinar la superficie de trabajo, tomar un trozo y, bien con las manos, bien con un rodillo, extenderla hasta obtener el grosor y tamaño deseados de la que será la base de la pizza. Llevar a la bandeja de horno o a la bandeja de pizzas.

Tomar otro trozo y repetir la operación: extender hasta obtener una lámina de 0,5 cm de grosor, aproximadamente. Con un cuchillo cortar en tiras de 1,5 cm de ancho, aproximadamente. Reservar estas tiras.

Echar un chorretín de aceite de oliva virgen sobre la base de la pizza, extender bien y añadir unas cucharadas de salsa de tomate. Disponer por encima los camarones, el pimiento rojo, cubrir con el queso y unas hojas de albahaca.

Tomar las tiras de masa y disponerlas entrelazándolas a modo de pie. Doblar los bordes de la pizza para que se quede todo bien cerradito y bien presentado.

Introducir en el horno a 180-200ºC durante aproximadamente 20 minutos. Cuando esté la masa doradita sabremos que está lista.

Y ya está, ¡listo calisto! La explicación fue 23829789 veces más larga que su preparación, espero que no os desaniméis y la probéis porque estaba muy rica. ¡Buen provecho! 😀

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