Historia de un postre que no iba a ser postre y un melocotón cocido que no iba a serlo

Una cadena de pensamientos en milésimas de segundo dio lugar a este postre cuando no iba a haber postre: “me apetece postre” -> “no me apetece complicarme” -> “tengo el estómago regulero” -> “no quiero pesado” -> “tengo melocotones, los pongo a cocer” -> “qué cutre, algo más, ¿no?” Y de ahí el resultado. Es cualquier cosa menos pretencioso pero no es complicado, está rico y me sentó a las mil maravillas. Fair enough, espacio en el blog.

Por cierto, tan acostumbrada estaba de ver los melocotones por los mercados españoles que pensaba que eran mediterráneos de pura cepa, pero nonono, leo que proceden de la China milenaria, donde eran muy aprecidados por sus propiedades rejuvenecedoras. Gracias a las rutas comerciales saltaron al imperio Persa (actuales Irán y Afganistán), y aparentemente fue Alejandro Magno quien, cuando andaba liándola parda con los Persas, los introdujo en el Mediterráneo y de allí se extendieron al resto del mundo. Dicho esto decir que, leyendo acerca de sus propiedades nutricionales, no me extraña que fueran considerados un símbolo de la inmortalidad. Son unas frutas muy antioxidantes gracias principalmente a su riqueza en carotenos, Vitamina C y Selenio (anticancerígena, protección de arterias, salud de la visión, buen estado de la piel, de las encías, etc.). Además ayudan a realizar la digestión porque activan la producción de la bilis (digestión de las grasas, recomendable en casos de insuficiencia biliar). Son diuréticos, laxantes, regulan el equilibrio hídrico de nuestro cuerpo, aconsejables en casos de osteoporosis y en períodos de crecimiento (riqueza en fósforo para formación de huesos), en estados de ansiedad (abundancia de magnesio y niacina) y para reforzar el sistema inmunitario (selenio). Una ganga, vamos.

Sin más rollo teórico-trascendental, ahí va la receta express. ¡Espero que os guste! 🙂

MelocotonConYogur

INGREDIENTES:

Un melocotón por comensal
Una ramita de canela
Media cucharada sopera de azúcar moreno de caña (lo justo para quitarle el punto de acidez al melocotón)
Un yogur natural sin azúcar
Una cucharadita de café de miel de abejas
Para adornar: cascaritas de chocolate puro, arándanos y unas hojas de hierbabuena.

PREPARACIÓN:

Lavar muy bien los melocotones, pelarlos.

Lleva a ebullición agua con la canela y el azúcar, añadir los melocotones, tapar y dejar cocerse. El tiempo es variable y dependerá del melocotón, en mi caso fueron 10 minutos. Lo que queremos es que queden blanditos mas no deshechos.

Retirar del fuego y ya procedemos a montarlo todo para la presentación final:

En una taza, cuenco o copa vertemos el yogur, luego disponemos encima el melocotón, endulzamos con la miel y espolvoreamos por encima las virutas de chocolate. Decoramos con los arándanos, las hojitas verdes y a zampar.

Listo calisto, ¡Buen provecho! 😀

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